lunes, 12 de agosto de 2013

Vine hasta aquí para poder abrazarte y sentí que ya tus brazos se niegan a ir hacia los míos, lentos. Hoy vine hasta aquí dejando atrás el sabor a ciudad y la amargura que intento cambiar, no sea mi alimento. Tan tonta fui, aquella tarde me hiciste dudar, trabaste mi alma con tu frialdad. Amor siguiendo al viento. El miedo a sufrir hoy me congela, y al volver a mi querida ciudad contaré a los amigos que un día dejé, esta aventura simple... Voy a mentir cuando les diga que ya superé, que nunca hubo dolor en mi piel, que nada tuyo existe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario